Glamour Underground
El martes 29 de abril de 2008, moría a los 102 años Albert Hofmann, descubridor del LSD, en su domicilio en Suiza.
65 años antes, cuando trabajaba en los laboratorios químicos Sandoz, tratando de crear un estimulante para la circulación y la respiración, una gota del compuesto número 25 cayó en su mano y le provocó alucinaciones, aturdimiento y sensaciones de felicidad. Era el 16 de abril de 1943, el primer viaje con la dietilamida del ácido lisérgico (el LSD).
No se confundan, no hemos optado por el camino fácil, tal vez por el más seductor (pero no el más poderoso). Que hace unos días explicáramos como emborracharse más rápido y hoy estemos hablando del LSD es pura coincidencia. De hecho, esto era un paso introductorio para presentar uno de los libros que escribió Albert Hofmann: “Mundo Interior, Mundo exterior”.
En este interesantísimo libro, Hofmann explicaba su propia visión filosófica del mundo:
Mientras existe un solo mundo exterior, el número de mundos interiores es tan grande como el numero de individuos humanos. Es demostrable el exterior, pero el interior representa una mera experiencia espiritual subjetiva.
De esta manera, Hofmann define la realidad como “una interrelación entre el mundo exterior y el interior. Un producto de la relación de las señales materiales y energéticas que parten del mundo exterior y que se reciben por los sentidos. No es pensable sin un sujeto de experiencia, sin un yo.”
Esto se entiende mejor recordando que el ser humano es receptivo a través de sus órganos sensoriales. Veamos algunos ejemplos:
Para el resto de sentidos ocurre lo mismo: sus sensaciones no existen objetivamente, no pueden constatarse por procedimientos psíquicos y físicos. “De estas consideraciones se desprende que el mundo que percibimos constituye una realidad recortada únicamente a la medida de los seres humanos. La metáfora de la realidad como el producto de un emisor y de un receptor pone de manifiesto que la imagen aparentemente objetiva del mundo exterior, que designamos como realidad, es de hecho una imagen subjetiva.”
Savuar Fuar, además de evidenciar una pésima pronunciación, hace referencia a un estilo de vida basado en el Glamour Underground, el vano intento de parecer decoroso en situaciones sórdidas y decadentes, la falsa apariencia en ambiente distinguido.
Pero Savuar Fuar es sólo una etiqueta, este weblog dará una visión personal, de entre las muchas que podría haber, sobre hechos, vivencias, reseñas que merezcan atención.
Estás preparado? Nosotros no.
Alucinando: el experimento Ganzfeld - Savuar Fuar
29 de enero de 2009 a las 17:47
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