Vimos anteriormente como alucinar sin molestos efectos secundarios gracias al experimento Ganzfeld, hoy comentaremos un efecto menos extremo, aunque infinitamente más útil:

El increíble dolor menguante

Investigadores de la Oxford University revelan un nuevo y poderoso calmante: los binoculares invertidos. Los científicos descubrieron que aquellos individuos que miraban las heridas de sus manos por el lado equivocado de unos prismáticos, haciendo que las manos parecieran más pequeñas, sentían significativamente menos dolor y podían llegar a experimentar una reducción del hinchazón. Según los investigadores, esto demuestra que incluso sensaciones corporales tan básicas como el dolor están moduladas por lo que vemos. Así que la próxima vez que te cortes un dedo, hazte un favor y mira para otro lado.

Reducir el dolor

Fuente: Hack Your Brain.