En julio de 1947 un piloto estadounidense llamado Kenneth Arnold observó mientras volaba el Estado de Washington nueve luces que se movían en diferentes direcciones y a gran velocidad. Probablemente, jamás se le pasó por la cabeza que fueran naves procedentes de otros planetas pero sólo se le ocurrió una forma de explicar lo que estaba viendo: “Es como cuando se tira un plato a un estanque y empieza a rebotar en el agua”. ¡Terrible error! La prensa sensacionalista del momento se hizo eco de sus palabras pero con algunos ligeros retoques: “Nueve platillos volantes surcan el cielo de Estados Unidos”. Y fue así, a partir de un malentendido tan vulgar, como nació la moderna “ciencia” de la ufología.

Noticias similares empezaron a recorrer todo el país hasta que ese mismo mes se ofreció una recompensa de 3000 dólares a quien aportara alguna prueba de las supuestas visitas extraterrestres. El resto es historia y ha movido mucho más dinero que esa recompensa inicial.

Para que nos quede claro a la hora de identificar ese objeto volador que divisamos a lo lejos en el cielo, este gráfico de las fuerzas aéreas estadounidenses viene al rescate:

Identificación de avistamientos OVNI

Seguramente será un globo meteorológico. ¿Y aquello que tenía forma de globo meteorológico? ¡Una bolsa de gas!

Avistado en El Rincón de K.