Glamour Underground

Hoy es día de templos, en New Kowloon, acabaré cogiendo el gustillo y me volveré budista como Richard Gere. Esto de madrugar tiene sus ventajas, llegar primero a los sitios y poder hacer las fotos tranquilamente sin turistas a la vista. Llego al convento de Chi Lin, y al poco rato llega un cargamento de australianos, fácilmente reconocibles porque van todos ataviados con su correspondiente bañador Quiksilver, son casi todos rubios y hablan un inglés raro. Lo que me atrae del convento es el contraste con los edificios típicos de Hong Kong, parezco un estudiante de arquitectura escribiendo su tesis sobre la simetría de los edificios de viviendas hongkongesas.

Descanso un rato en un parquecito al lado del convento, donde soy sutilmente echado del banco por cuatro damiselas. De perdidos al río, saco la cámara y les explico mediante gestos que voy a sacarles una foto. Ahí es cuando empieza un ritual donde esconden su desayuno y se peinan en unos impresionantes cinco segundos, les agradezco el esfuerzo en inglés pero me regañan con el equivalente en cantones: “Xie Xie!!”.
De ahí al templo Sik Sik Yuen Wong Tai Sin, uno de los mas concurridos, y en efecto, esta lleno de fieles. Doy una vueltecita y al irme veo a los australianos. Losers, les llevo un templo de ventaja.
La última parada del día es Kowloon Walled City, un parque cuyos muros históricos delimitaban una especie de ciudad libre. No es gran cosa, más abuelitos haciendo Tai Chi y algún que otro occidental. Yo sigo a lo mío de hacer fotos a todo edificio interesante. Empiezo a pensar que tengo algún tipo de filia. Tendrá nombre?
Al ser Kowloon el barrio tailandés, que menos que comer algo en un buen restaurante thai. Busco en la Lonely Planet (o de la edición snob que me compré) y acabo comiendo solo en el Golden Orchard Thai Restaurant. Que bien, 5 camareras para mi. Me zampo pollo marinado envuelto en hojas de no sé qué, y curry verde con gambas. De postre (invita la casa) una especie de bolitas transparentes con judías, algo así como arroz con leche, caliente. Muy bueno! Y un buen zumo de lima fresca! Todo por unos 133$HKD (13eur), dejo 2$ de propina pero la camarera me persigue porque no las aceptan!
Deambulo un poco más por las callejuelas, muy auténticas, pero el curry verde hace su efecto y me vuelvo al hostel, donde duermo hasta el día siguiente, haciendo un total de 14 horas seguidas!
Savuar Fuar, además de evidenciar una pésima pronunciación, hace referencia a un estilo de vida basado en el Glamour Underground, el vano intento de parecer decoroso en situaciones sórdidas y decadentes, la falsa apariencia en ambiente distinguido.
Pero Savuar Fuar es sólo una etiqueta, este weblog dará una visión personal, de entre las muchas que podría haber, sobre hechos, vivencias, reseñas que merezcan atención.
Estás preparado? Nosotros no.
Rick Ach
14 de noviembre de 2009 a las 15:24
Oye pues la damisela de la derecha no est