Yo tenía la edad adecuada cuando apareció Dragon Ball en el canal autonómico catalán. 21 años. Aún así no quise abusar de los chavalillos y les regalaba fotocopias extraídas del manga original para que alucinaran con la nueva fiebre que estaba a punto de revolucionar el mercado del cómic y la animación. Dragon Ball era insuperable. Luego decayó con sucesivas ampliaciones, pero Dragon Ball es y será una leyenda. A pesar de la película que tienen previsto estrenar:

No dejéis que esta nueva comercialización de la serie emborrone lo que es un entrañable recuerdo. Tampoco permitimos en su momento que Jean-Claude Van Damme destrozara nuestra idílica concepción de Street Fighter, el juego de CapCom. Que tampoco lo haga la nueva secuela, aunque tenga mejor pinta. Street Fighter: The Legend Of Chun-Li: