Cuando compartía un piso de alquiler con Raoul, siempre nos visitaban amigos que querían pasar la tarde-noche jugando a la consola. Sólo venían por el Pro Evolution… y por los macarrones de Raoul.

Ahora ya no compartimos piso, pero seguimos de alquiler. Probablemente porque no nos guste endeudarnos (mejor hacerlo con algo que nos pueda dar una rentabilidad que nos permita afrontar el crédito, como por ejemplo una consola). La cuestión, antes de que me vaya por las ramas, es que supongo que Raoul seguirá viviendo en uno de los pisos de alquiler de Barcelona, y sus amigos seguirán viniendo a jugar, pero ahora con la Nintendo Wii.

Menos mal que ya tenemos aquí la Wii para mujeres, y cuando vengan los amigos con las novias, Raoul podrá dedicarse a sus macarrones:

Steamy Iron II. Kitchen Queens. Shave Invaders. Extrem Knitting IV. Livingroom Mania. Tring Star. Suckend Life.